Posts etiquetados ‘Estados Unidos’

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Recuerdos de un cambio histórico

07/11/2009

Hoy, al despertar envuelta en este silencio propio de las mañanas del fin de semana en mi ciudad, me han venido a la memoria recuerdos de donde me encontraba días como éste hace exactamente un año. He recordado el mismo silencio inquietante pero premonitorio que había alrededor de la Casa Blanca aquel 4 de noviembre y apuntando hacia ella los focos de decenas de cámaras de televisión de todo el mundo, instaladas en los edificios de enfrente.

Junto a la Casa Blanca con José Luis Acedo. Noviembre'08

 

Esta semana han corrido ríos de tinta sobre lo mucho, lo poco, lo rápido o lo lento que ha cambiado Estados Unidos, y con este país como motor de cambio, el resto del mundo, desde la victoria de Barack Obama. También se ha escrito mucho sobre cómo su campaña electoral y su elección como presidente de la primera potencial mundial, la manera en que todo ello ocurrió, supuso una revolución en la comunicación política tradicional que venían desarrollando los partidos. No pretendo hablar ahora de eso, sino escribir sobre las sensaciones que todo el proceso provocaron en mí.

Indicación de un colegio electoral en USA'08

 

La impresión de vivir algo histórico, más allá de los límites territoriales de USA, tuvo mucho que ver con la emoción compartida por tantos al escuchar el ‘Yes, we can’  hecho canción, símbolo del deseo generalizado, casi universal, por un tiempo nuevo alejado de guerras injustas (todas lo son, en mi opinión), de capitalismo salvaje, de soberbia, de ausencia de respeto hacia el más débil, de falta de diálogo, de la no participación de la ciudadanía en la toma de decisiones que le afectan, de insolidaridad, de las barreras ficticias por raza, sexo, religión… Del mismo modo, nos emocionaban los discursos escritos por el jovencísimo Jon Fraveau para ser entonados de forma tan brillante por Obama (un colega sostiene que ganó las elecciones en gran medida por su voz).

Cola ante The Washington Post el día después de la jornada electoral para adquirir la edición especial del periódico

De esos días mágicos en Estados Unidos de los que ahora se cumple un año recuerdo los encuentros con periodistas de primer nivel desplazados para cubrir el acontecimiento, entre ellos a Matías Prats y al resto del equipo de Antena 3, a quienes agradezco que me llevaran al hotel desde el aeropuerto; las dudas de algunos taxistas negros respecto a Obama, que me hicieron temer por primera vez un posible exceso de confianza en la victoria; la mesa redonda con Anita Dunn, ahora directora de Comunicación de la Casa Blanca; el almuerzo con Ben Self, de Blue State Digital, empresa encargada de la tan exitosa campaña en Internet del ahora presidente de los Estados Unidos; las colas interminables ante la sede principal de The Washington Post para adquirir un ejemplar de la edición especial sobre las elecciones, que, por cierto, se revalorizó de manera inmediata tanto en los puestos callejeros como en las subastas on line; la fiesta organizada por Ravy Sign en la noche electoral y las lágrimas de algunos asistentes; los abrazos de desconocidos por la calle tras conocer la victoria demócrata; las cervezas en el Post Pub (recomendación de Marc López Plana) en las horas previas al momento de la elección; la engañosa tranquilidad en el despacho de Obama en el Senado… En fin, tantas, tantas cosas que sólo me llevan hacia el recuerdo de haber asistido muy de cerca a uno de los momentos histórico-políticos más importante y emocionante de nuestra vida…

 

Puerta del despacho de Obama en el Senado de los Estados Unidos

 

 

 

 

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Rajoy y Nixon

24/02/2009

Estados Unidos, agosto de 1974: el presidente estadounidense Richard Nixon hace pública su dimisión. Los escándalos, conocidos como caso Watergate, por fraude, espionaje político, escuchas ilegales, etc. tambalearon al máximo mandatario de la primera pontencia mundial hasta provocar finalmente su caída.  

 

España, invierno de 2009: el Partido Popular, principal partido de la oposición al Gobierno, se ve salpicado por un laberíntico escándalo de espionaje y corrupción que también alcanza las comunidades de Madrid y Valencia, en las que gobierna con Esperanza Aguirre y Francisco Camps, a la cabeza, respectivamente. Hasta este preciso momento, a pesar de ríos de tinta, de grandes titulares en la prensa, la única víctima al más alto nivel se ha producido en otras filas. El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, dio a conocer ayer públicamente su dimisión. Ésta se produce después de una cacería sin licencia tan inoportuna como inadecuada y de la campaña de acoso y contraataque perfectamente orquestada por el PP para lograr su derribo.

Supongo que más de uno y de una pensarán que ni Rajoy, ni Aguirre ni Camps son Nixon, pero en esto de los escándalos el recordatorio histórico nos hace tener presente que muros más altos han caído.

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Rajoy ya no quiere ser Rajoy

25/01/2009

 

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A Mariano Rajoy, mal asesorado, le han dicho que ya no debe ser más Mariano Rajoy y él ha decidido intentar reinventarse por enésima vez, en lo que se vaticina un probable nuevo fracaso. Quizás influenciado por la falsa creencia de que Barack Obama lo copiaba por recurrir a su famosa “niña” y anestesiado por el célebre triunfo del cambio en Estados Unidos, el presidente del PP ha decidido emular sin tapujos al nuevo mandatario de la Casa Blanca.

La inspiración en los nuevos aires que puede instaurar Obama en la política en general, más allá de las fronteras norteamericanas, será bienvenida por muchos, incluida una servidora. Sin embargo, la imitación desvergonzada, venga de las filas del Partido Popular, o de otras, roza el ridículo. Recientemente, tuvimos el ejemplo en la campaña del candidato del PP en las elecciones vascas, Antonio Basagoiti, al recurrir a la misma música que el entonces candidato demócrata, después de protagonizar otros casos de plagio.

Al igual que Obama en su discurso de investidura, Rajoy ha decidido hablar ahora de valores, de unidad y de patriotismo frente a la crisis. A la mímesis la bautiza como “nuevo patriotismo”. ¿No os suena? En su discurso de hoy en la clausura del Foro Abierto de Militantes del PP, en la misma línea del presidente norteamericano apela a la ilusión, la esperanza y al cambio frente a la amargura, los sueños rotos y el miedo. En relación con esto último alude al presidente Roosevelt y a su famosa frase sobre la necesidad de superar cualquier temor, porque éste es nuestro principal enemigo.

La constante búsqueda de liderazgo lleva a Rajoy a tratar de romper continuamente consigo mismo, ahora copiando a Obama. Para ilustrarlo podríamos remontarnos a su intervención en el último debate de investidura, tras haber perdido de nuevo las elecciones generales frente a Zapatero. Al comparar la parte dedicada a la economía con la de hoy se nota, aún más si cabe, la intención de emular al presidente norteamericano.

Rajoy:

Algunos han olvidado que la verdadera prosperidad nace del ejercicio continuado de valores que hacen fuerte a la persona y su papel en la sociedad.

El individualismo posesivo y consumista que algunos han fomentado hasta el infinito, la cultura de la satisfacción inmediata y la del beneficio a cualquier precio, no son  instrumentos para construir una sociedad mejor.

Descuidar la prudencia, la austeridad, la sencillez, los valores aprendidos de nuestros mayores y sustituir la paciencia laboriosa del artesano por las prisas y por las escaramuzas del especulador, han debilitado los fundamentos morales de nuestra sociedad.  Esa es una enseñanza de la crisis.

Obama:

Puede que nuestros retos sean nuevos. Puede que los instrumentos con los que nos enfrentarnos a ellos sean nuevos. Pero esos valores de los que depende nuestro éxito – el trabajo duro y la honestidad, la valentía y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo – estas cosas son antiguas. Estas cosas son verdaderas. Han constituido la fuerza silenciosa de nuestro progreso a lo largo de nuestra historia. Por tanto, lo que se requiere es un retorno a estas verdades. Lo que ahora se nos pide es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento por parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones hacia nosotros mismos, nuestro país y el mundo, obligaciones que no aceptamos a regañadientes, sino que asumimos de buena gana, con la seguridad de saber que no hay nada tan satisfactorio para el espíritu, tan determinante de nuestro carácter, como el darlo todo ante una tarea difícil.

Rajoy:

Tenemos que  limpiar el buen nombre del futuro para que la ilusión de vivir devuelva lo antes posible la alegría a los españoles. España sin ilusión por el futuro pierde su identidad más auténtica.

Hace ya muchos años el presidente Roosevelt  dijo en un momento  que podría parecerse al presente: “sólo hay que tener miedo al miedo mismo”.

Hoy, en España, lo veis todos los días, el verdadero enemigo es el miedo al futuro y la verdadera valentía es la de aquellos  que están dispuestos a trabajar sin desmayo por la esperanza. Esa es hoy la verdadera valentía.

Os diré una cosa que la creo profundamente.

Hay motivos para la esperanza y el primero es  la sociedad española.

Son los españoles que trabajan duro, que madrugan, que trasnochan en turnos agotadores, que se ocupan de sus hijos, de sus nietos, de sus mayores, de sus semejantes.

Obama:

Hoy os digo que los retos a los que nos enfrentamos son reales. Son graves y son muchos. No los vamos a poder superar fácilmente ni en un corto periodo de tiempo. Pero quiero que Estados Unidos sepa algo: vamos a superarlos.
En este día nos reunimos porque hemos elegido la esperanza por encima del miedo, la unidad de propósito por encima del conflicto y la discordia
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Una melodía universal

21/01/2009

He creído que este comentario a una de mis entradas, escrito por José Luis Acedo horas antes del discurso de  investidura de Obama, merece estar en un post.

Además de por la brillantez de sus palabras, lo recojo porque pienso que ha sido tal como lo anticipaba:

 

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El joven autor del discurso de investidura de Obama, Jon Favreau, tiene nombre de poeta. En unas horas, el eco de sus palabras recorrerá el mundo en busca de los corazones en millones de personas tratando de despertar, en todas y cada una de ellas, un sentimiento semejante.

Por encima de fronteras nacionales, confesiones religiosas, sexo, edad, raza, cultura… el mensaje de Obama renacerá en su encuentro con cada individuo, apelando a los valores e ideales fundamentales que comparte el ser humano… pero ofreciendo una esperanza concreta, una oportunidad de cambio, una invitación personal a la construcción de nuestros propios sueños.

Y para ello, más allá de la profundidad y belleza de las palabras, el poeta ha de ser voz, voz serena que acalle los gritos y nos invite a crear juntos la melodía de un nuevo tiempo.

Como decían aquellos versos de Neruda… “Yo no vengo a ofrecer nada / Yo vine aquí para cantar / y para que cantes conmigo”.

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Dona ahora y gana un viaje a Washington

31/12/2008

Los lectores que me conocéis desde hace tiempo o que habéis seguido mis comentarios en los últimos meses sabéis que soy una ferviente admiradora de Obama o más bien del fenómeno diseñado en torno a él para hacer posible la que quizá sea la mejor campaña política de la Historia. Cuando escribo este post Israel ha anunciado que la ofensiva militar a la que hemos asistido en estos últimos días de diciembre y que está provocando una verdadera masacre en Gaza contra los palestinos se encuentra sólo en su comienzo.

Entiendo que el presidente de la primera potencia mundial, aunque nos pese, es todavía George Bush y que no se puede esperar de él ningún gesto de compasión especial hacia víctimas inocentes. No lo hemos visto en todo su mandato, más bien todo lo contrario, y no ocurrirá ahora. También comprendo que Barack Obama se encuentre de vacaciones en Hawai para descansar después de un camino tan largo y complicado hasta la Casa Blanca. Asumo que no se pronuncie como máximo mandatario de los Estados Unidos, sencillamente porque aún no lo es. No lo será hasta que el 20 de enero tome posesión del cargo.

                                         

Sin embargo, acabo de recibir un correo electrónico de David Plouffe, quien ha sido director de la campaña Obama for America en el que no se hace alusión al tema tan dramático de la muerte de decenas de personas en la franja de Gaza por los ataques de Israel. No toca en la agenda de un presidente electo que aún no es presidente a todos los efectos. Tampoco de Hillary Clinton, quien será la responsable de estos asuntos en el organigrama del Gobierno que ha diseñado el propio Obama.

 

La carta de Plouffe me anima a conseguir “mi ticket para la historia”. Hace referencia al momento único e irrepetible que se vivirá cuando el demócrata sea investido presidente. Además, invita a hacer una donación de 5 o más dólares para participar en una especie de sorteo en el que los agraciados podrán conseguir un pase para ver la ceremonia. Se trata de una iniciativa dirigida no a “grandes donantes” que es lícita, por supuesto, si tenemos en cuenta las necesidades de financiación. ¿Efectiva? Pues también. ¿Qué incentiva la participación de los destinatarios de la política? Claro que sí. Yo misma he estado tentada. Pero, ¿no os parece de mal gusto? Tan lejos del eco de las bombas o misiles israelíes esta carta me ha sonado a publicidad barata de cualquier sorteo del tipo “concursa y gana un viaje a Washington para dos personas con todos los gastos pagados”.

 

PD: Me parece que después de este post tendré escasas posibilidades de ganar ;-)

 

Your ticket to history

María José –

Barack Obama will be sworn in as President of the United States of America on January 20th, 2009.

It will be an unprecedented event in the history of our country, and hundreds of thousands of people will come together in Washington, D.C. to share the moment.

Supporters like you made this happen. You know that real change comes from the bottom up, not from the top down, and Barack and Joe want you to join them on this historic day. They want to start off this administration with the people who worked so hard and will continue to fight for change with them.

Between now and January 8th, 10 supporters and their guests will be selected to join the Inaugural activities.

If you make a donation — in any amount — to make the Inauguration a success, you and a guest could be flown to Washington, D.C., put up in a hotel, and be there as Barack is sworn in as the 44th President.

Make a donation of $5 or more right now. You and a guest could receive your ticket to history.

Unlike past inaugurations, this year’s event will not be paid for by Washington lobbyists or corporations.

This campaign was funded by 4 million ordinary people giving only what they could afford, and Barack and Joe are counting on you again. Help start this administration off right — independent of the special interest donors who have shaped Washington for too long.

This Inauguration will be open to as many Americans as possible. We’ll all come together to celebrate the hope and optimism that define this movement for change.

But you could be one of 10 selected to join us in Washington for all Inaugural events. Any donation you make between now and January 8th counts — whatever you can afford.

Show your support for a different kind of politics and a different kind of inauguration with a donation of $5 or more today:

https://donate.pic2009.org/tickettohistory

The Inauguration will be a once-in-a-lifetime event. I hope you can join us.

Thank you,

David

David Plouffe
Campaign Manager
Obama for America

P.S. — If you cannot make a donation, you and a guest could still be selected to receive your ticket to history. Learn more here.

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